Un Hércules B dispuesto a batir todos los récords

Un Hércules B dispuesto a batir todos los récords

El filial del Hércules CF se ha colado entre los mejores de Regional Preferente gracias a su fortaleza defensiva. Un grupo construido para mantener la categoría sin pasar apuros y autoabastecer al primer equipo en Segunda B. Así lo afirmó Carlos Luque para la web oficial del club antes de empezar la Liga: “Debemos tener a los chavales preparados para cuando el primer equipo los necesite para entrenar, jugar o para lo que sea. A partir de ahí, el trabajo está bien hecho. Si luego los resultados acompañan y dan muy buena imagen en los partidos pues mucho mejor.”
Aunque durante la temporada la situación ha dado un giro de ciento ochenta grados. Y no. Este equipo no solo ha plantado cara a rivales cuyas plantillas estaban hechas única y exclusivamente para intentar ascender a Tercera División. El filial ha logrado mucho más. El conjunto dirigido, actualmente, por Juan Castillo se ha convertido en el mejor Hércules B de los últimos años. Con quince victorias, siete empates y tan solo cinco derrotas le ha arrebatado la corona de los récords al filial de la campaña 2010/2011. Aquel año, y en la jornada veintisiete, los blanquiazules sumaban una derrota más, aunque también ocupaban la tercera plaza en la clasificación.
A tan solo siete jornadas para que finalizase la competición, el Hércules B de la temporada 2011/12 sumaba 32 goles en contra frente a los 21 que acumula el equipo actualmente. Ambos conjuntos, tanto el de la temporada 2011 como el de la 2012, tienen algo en común. Los dos disputaron los Play Off de ascenso a Tercera División. Los primeros se clasificarían en la última jornada de Liga, los segundos lo harían en la penúltima. Desde entonces, el Hércules B solo ha podido soñar con los puestos de Play Off hasta esta temporada.
Pero no se trata solo de estadísticas y números. Las situaciones de cada equipo han sido muy distintas. En la temporada 2010/11 se hizo un equipo para ascender. Se apostó por la veteranía y la juventud. Y se invirtió dinero, teóricamente, en un grupo cuyos jugadores recibían una compensación económica. Y fue en la teoría porque en la práctica, el equipo se puso en huelga a mitad de temporada porque el club dejó de pagarles lo pactado.
Un año después, con Sergio Fernández al mando, se decidió formar un equipo cuyo límite de edad no sobrepasase los 23 años. De este modo, se trabajaría al unísono con el primer equipo para ayudarlo en caso de necesitar jugadores. El objetivo, de nuevo, era el ascenso a Tercera División. También existió una remuneración económica para los jugadores esa temporada. Un par de temporadas más tarde, el club decidió dejar de pagar a los jugadores que defendiesen la elástica blanquiazul en el filial.
Por ello, el mérito del Hércules B esta temporada no solo estará en los resultados. Tanto la plantilla como el cuerpo técnico apostaron desde un principio por un objetivo común en el que muy pocos confiaban: los Play Off de ascenso a Tercera División. Un equipo que lo está dando todo a cambio de nada. Los jugadores no cobran por jugar en el filial. Esa es la mayor virtud de unos futbolistas que están actuando con demasiada profesionalidad en un club que, tal vez, no esté a su altura.